sábado, 29 de enero de 2022

Una ley de seguridad que crea fisuras

Crnl. Mario R. Pazmiño Silva

“La socialización mecanismo fundamental en el proceso de construcción de la cultura de la legalidad “ (Martínez Pichardo).

La socialización es el análisis de una necesidad que solo puede ser realmente satisfecha a través de una determinada adaptación a la realidad y previo un intercambio de opiniones entre los diferentes actores. Cuando queremos que un proyecto, un programa o una ley tenga la solidez y la aprobación de las partes involucradas, debemos conversar con esos actores para determinar las ventajas o desventajas de la propuesta. Esto enriquece el contenido del documento y permite ver la aceptabilidad que tiene el mismo.

La Ley Orgánica de Seguridad Integral y Fortalecimiento de la Fuerza Pública, presentada por el Gobierno a la Asamblea Nacional, no fue socializada en las diferentes instituciones, por lo que su contenido no responde al sentir de la Fuerza Pública.

Ejemplos de que nunca fueron consultados las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional son:

“Se garantiza el derecho de policías a contar con patrocinio legal gratuito cuando son sujetos a investigación o procesos por actos del servicio…”.

¿Y los miembros de las Fuerzas Armadas que están colaborando en operaciones antidelincuenciales no tiene el mismo derecho?

“… la Policía Nacional como ente ejecutor podrá contar con la cooperación de las Fuerzas Armadas. Esta colaboración será siempre en operaciones específicas comandadas por la Policía Nacional y subordinadas a la autoridad civil.” 

Se habla de operaciones de seguridad ciudadana en el combate a la delincuencia común, sin darse cuenta que el Estado está enfrentando al crimen organizado transnacional, una amenaza mayor que afecta a la seguridad integral del Estado y donde una parte es la seguridad ciudadana.

La planificación de la seguridad integral del Estado no es competencia de la Policía Nacional, es responsabilidad del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, máximo organismo encargado de articular las acciones para la seguridad integral del Estado. Al plantearse que las Fuerzas Armadas se subordinen a la Policía Nacional se abrirá un punto de confrontación permanente.

El desconocimiento de algunos conceptos de conducción estratégica y operativa generarán fricciones entre las instituciones de la Fuerza Pública, que no han sido consultadas sobre la presente ley que, en vez de solucionar problemas, generará fisuras. 

martes, 18 de enero de 2022

 

Ecuador autopista para el tráfico de armas.

Crnl. Mario R. Pazmiño S.

La delincuencia organizada se ha incrementado en nuestro país y las autoridades no logran controlar los altos niveles de inseguridad. La población está en indefensión ante el accionar del crimen organizado, narcotráfico y delincuencia común. 

¿A qué se debe este incremento de la inseguridad? Hay varios factores. Uno de ellos es que el Ecuador se transformó en menos de dos décadas en un santuario del crimen organizado y un país procesador de alcaloides que cuenta con plataformas internacionales de distribución de narcóticos y caletas que son utilizadas como centros de acopio de cocaína. Otro factor es la presencia de dos protomafias brasileñas, dos carteles mexicanos y proliferación de megabandas que emplean armamento sofisticado para ejecutar sus acciones delictivas, asegurar los corredores de movilidad de alcaloides, la protección de los centros de acopio y un control a sangre y fuego de los territorios considerados santuarios de estas organizaciones. Una tercera razón es la falta de un sistema de inteligencia y contrainteligencia que prevean el accionar de estas amenazas.

La inexistencia de controles adecuados ha permitido que el tráfico de armas se incremente y permita suplir las necesidades logísticas para las organizaciones delictivas.


Tres rutas son las que facilitan el tráfico de armas munición y explosivos:

1.     La mas importante viene desde Chile, se incrementa en Perú e ingresa a Ecuador por Huaquillas hacia la provincia bisagra de El Oro. Ahí se ramifica en dos corredores: uno que se traslada hacia Guayas, Manabí, Los Ríos, S. Domingo de los Tsáchilas y Esmeraldas, para salir por pasos ilegales al departamento de Nariño en Colombia.  El otro corredor recorre la serranía ecuatoriana y atraviesa Azuay, Cañar, Chimborazo, Tungurahua, con una ramificación hacia Sucumbíos y luego al departamento de Putumayo. Por la ruta de la serranía se llega a otra provincia bisagra: Pichincha, donde se encuentra otra ramificación hacia Carchi que se divide en dos rutas más, una que va al Dpto. de Nariño y otra hacia Sucumbíos para pasar al Dpto. de Putumayo.

2.     La segunda es interna y se materializa desde los rastrillos de los cuarteles de la Fuerza Pública, en donde el personal es reclutado por organizaciones delictivas para que les provean de armamento.

3.     La tercera la constituyen las narcoavionetas que ingresan desde el exterior con armamento y dinero para entregar a las megabandas que trabajan para los carteles mexicanos. 

Durante los desplazamientos de las armas, una buena parte se quedan en nuestro país y son compradas por el mercado negro y vendidas o alquiladas a organizaciones delictivas (delincuencia común). Su costo depende de la oferta y demanda de las megabandas y su capacidad económica para adquirirlas. Los fusiles dependiendo de su marca y procedencia puede ser vendidos desde $7000 dólares; una pistola puede costar $3000. En algunas ciudades como Guayaquil, Santo Domingo, Manta, Esmeraldas, Quito, Lagoagrio, las armas pueden ser alquiladas para cometer delitos, los costos también fluctúan desde los 500 dólares los fusiles y 200 las pistolas dependiendo de la oferta y demanda.

La inacción de las instituciones gubernamentales solo ha generado más muertos, violencia e inseguridad, facilitando al crimen organizado mejores condiciones para continuar provocando terror, incertidumbre, caos y transformando al país en la nueva autopista del tráfico de armas.

domingo, 4 de julio de 2021

El Perú del desencuentro y la afectación regional

Crnl. ® Mario R. Pazmiño Silva  

 


Las elecciones presidenciales en Perú, de junio del 2021, han creado muchas expectativas en la región, especialmente por la incertidumbre generada por el candidato que lidera las encuestas y los resultados electorales, Pedro Castillo, quien representa al partido de izquierda Perú Libre.

Castillo, en sus intervenciones ha expresado su deseo de un cambio estructural del gobierno peruano, menciona su apoyo al régimen de Nicolás Maduro y al proceso del socialismo del siglo XXI en la región.

El principal fantasma que persigue su actividad pública es su vinculación con el brazo político de Sendero Luminoso, uno de los grupos terroristas más violentos que desangró al Perú durante la época comprendida entre 1980 y 1999. Su accionar no se ha detenido, manteniendo actualmente estructuras narcoterroristas en el Alto Huallaga.

La posición de Pedro Castillo de asumir la presidencia de la República como hasta el momento se estima, generará un sinnúmero de problemas estructurales tanto a nivel del país como de la comunidad regional:

Afectación Nacional.

El temor en la población es la conformación de un gobierno de izquierda radical similar al de Venezuela, Cuba, Nicaragua y/o Bolivia, que genere un proceso de recesión de su economía, que obligue a una salida brusca de capitales y la reducción del poder adquisitivo de su pueblo.

Las empresas internacionales ante las amenazas de estatización se verán obligadas a sacar sus capitales y cerrar las industrias, lo que repercutirá a su vez en un incremento del desempleo a nivel nacional, ampliando los niveles de pobreza e inequidad.

El partido de izquierda Perú Libre, radicalizará el control gubernamental y establecerá una nueva Constitución que le permita perennizarse en el poder. Se iniciará un proceso de debilitamiento de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional al ser consideradas Instituciones contrarias a su proceso revolucionario.

La reactivación de Sendero Luminoso será importante para que el gobierno pueda contar con una estructura en armas que le permita defender su proceso revolucionario, similar a los colectivos bolivarianos o a la milicia popular bolivariana.

Afectación Regional.

Perú iniciará una diáspora hacia el resto del continente generando una crisis socioeconómica grave para los países de la región, quienes se verán afectados en sus sistemas de seguridad y en los otros componentes del poder nacional como el económico, psicosocial y político.

Los países de la región no tienen la capacidad logística ni económica para hacer frente a un segundo proceso migratorio lo que afectará sus débiles economías generando desestabilización e ingobernabilidad.

La política internacional de Pedro Castillo a favor del castrochavismo o del socialismo del siglo XXI facilitará el apoyo a los procesos de desestabilización que vienen afectando a la región.

Las acciones que venía impulsando el Grupo de Lima a favor del retorno a la democracia en Venezuela desde su creación en esta ciudad, el 8 de agosto de 2017, perderán su efectividad en virtud que el gobierno peruano que era el que impulsaba esta iniciativa al momento se encuentra a cargo de Pedro Castillo un aliado del Gobierno de Maduro.

Venezuela y la región pierden un instrumento internacional de denuncia y combate al socialismo radical, lo que facilita el expansionismo de esta corriente en Sudamérica. 

jueves, 1 de julio de 2021

 

El presidente de la CONAIE plantea como estrategia un ESTALLIDO mariateguista.

Crnl ® Mario Pazmiño


Los escenarios de confrontación han iniciado su aproximación estratégica. Los discursos de amenazas y presiones son parte de la retórica de confrontación, mientras que por otro lado, los escudos y lanzas se comienzan a desempolvar, la guardia indígena o el ejército del presidente de la CONAIE se reagrupan ante su nuevo líder, el objetivo es iniciar la revolución indoamericana, como lo señala Leónidas Iza en su libro “Estallido”.

La concentración del 11 de junio, convocada por el presidente del Movimiento Indígena y Campesino del Cotopaxi (MICC), para entregar un mandato de las organizaciones indígenas, constituyó una maniobra de distracción y aprovechar la confusión gubernamental, la incertidumbre ciudadana y posicionarse como el caudillo de confrontación del movimiento indígena, previo a las elecciones de la CONAIE.

Todos cayeron en la celada y contribuyeron a su posicionamiento y levantamiento de la imagen, que quedó bastante afectada luego de la confrontación con Yaku Pérez.

La visión de país que tiene Iza, gira en torno al contexto mariateguista, que buscó en octubre de 2019 que surja un nuevo poder popular, que en esa ocasión no llevó a un proceso revolucionario, en donde el indigenado sea su protagonista y los medios alternativos su sistema de comunicación social.

Las elecciones al interior del movimiento indígena proclamaron a Leónidas Iza como su presidente, quien tiene ya una agenda político-revolucionaria preestablecida, en donde determina como primer paso para su reorganización, unificar al brazo político del indigenismo Pachacútik y la estructura de base que lo conforman las organizaciones y nacionalidades pertenecientes a la CONAIE. Consolidado su aspiración de unificación, su liderazgo se incrementaría para poder disputar en un contrapoder la gobernabilidad del Estado.

Octubre 2021 será el campo de batalla de la desestabilización nacional, los detonantes están ya en el escenario de confrontación y las autoridades gubernamentales sin mucha experiencia política, verán como el control del estado se les va de las manos rápidamente. En el país se escucha un susurro revolucionario, que, si no lo contrala a tiempo, se convertirá en un “estallido”, como llama Leónidas Iza a su libro.

 

 

lunes, 7 de junio de 2021

 Si vas a reconstruir no contrates a los mismos albañiles que derrumbaron el edifico

Crnl R. Mario Pazmiño S.

El Presidente del país del reencuentro y de la esperanza ha manifestado, con preocupación, que la fábrica de conspiradores de Lumbisí es una amenaza para la arquitectura democrática y un peligro por sus débiles cimientos y la poca gobernabilidad de este pequeño país. 

El CIES (Centro de Incompetencia Estratégica Socialista) gastó una inimaginable cantidad de recursos. Se estima que son cerca de 475 millones desde su formación hasta que se dispuso su derrocamiento.

La fábrica de conspiradores tenía en sus paredes un gran mural que los definía: corrupción y persecución. Y una bandera que flameaba con su eslogan “impunidad”, que podía ser vista desde Carondelet. 

Esa visión sirvió durante casi tres periodos presidenciales, tiempo en el cual sus responsables aprovecharon para destruir la pobre arquitectura democrática nacional.    

Para aprovechar el espacio dado a la corrupción se contrataron maestros mayores, peones y albañiles que no tenían la menor idea de por dónde comenzar la obra. Los amigos del dueño tampoco sabían para qué servía una pala peor una carretilla. El arquitecto, en cambio, se aprovechó del dinero disponible (léase gastos reservados) para comprar pésimos materiales y crear una imagen de edificación sólida.

Sin embargo, los cimientos sí fueron bien hechos y con un objetivo claro: socavar las otras estructuras del Estado. 

¿Qué más dejaron? Eso se necesita saber y para ello se deben hacer tres auditorias: una operativa, otra financiera y una tecnológica. Sin estas es difícil saber qué más hubo, por eso es necesaria la transparencia, que no implica solo el manejo del dinero, sino todo lo que se puso en riesgo con la presencia de la fábrica de conspiradores. Y que se diga borrón y cuenta nueva, resurjamos como el ave fénix, para desde los escombros levantar una nueva edificación no es la salida. Así no se limpia la corrupción, tampoco se encuentra a responsables y menos se construye algo nuevo. 

Los antiguos albañiles han sido convocados a Lumbisí para reconstruir la fábrica, o ¿será que fueron llamados para encubrir las viejas prácticas y no denunciar los errores del pasado? Por eso el adagio popular dice “si vas a construir no utilices a los que destruyeron”. 

domingo, 16 de mayo de 2021

 EL CORRUPTO NO ES MI ENEMIGO, ES MI SOCIO Y MI AMIGO

Crnl. ® Mario R. Pazmiño Silva



Dos antiguas frases pueden aplicarse para entender lo ocurrido alrededor de la elección de las autoridades de la Asamblea Nacional. El primero es árabe y dice: “el enemigo de mi enemigo es mi amigo” y sirve para mostrar que los ofrecimientos de campaña, aquellos que hablaron sobre el combate a la corrupción, quedaron solo en eso, porque primaron los intereses personales o partidistas.

El otro refrán, de Nicolás Maquiavelo, “La política es el arte de engañar”, no puede ser más exacto y aplicable a lo ocurrido, y no se equivocó, parece que el italiano habría vivido y participado de los diferentes vericuetos legislativos en la Asamblea Ecuatoriana. Estas frases no pierden vigencia más bien se han fortalecido con la destrucción de la ética y la moral que son parte de los atributos que adorna a algunos de los anteriores y actuales legisladores.  

Hay que tender puentes, se debe dialogar, llevar la fiesta en paz, evitar la confrontación y tenemos que unirnos, son grandes verdades, esa es la democracia en sociedades en donde lo que se ofrece se cumple, donde se combate frontalmente a la corrupción venga de donde venga, donde el corrupto no es mi amigo es mi enemigo y con el enemigo no se dialoga se lo combate.

Los acuerdos se hacen y se deshacen esa es una realidad de la política, por ello lo que acabamos de presenciar en la Asamblea Nacional, la conformación de una mayoría difusa pegada con resentimientos ambiciones partidistas e intereses personales, se disolverá tan rápidamente como se formó y volverá a aparecer el hombre del maletín, para dar fortaleza a estas alianzas móviles a fin de alcanzar un bien mayor la gobernabilidad, graficada con pinceladas de corrupción e impunidad.

Aprovecha la ingenuidad de tu enemigo, hazle creer que tienes una alianza, mientras por debajo prepara el terreno, organiza tus fuerzas, aprovecha el espacio de poder alcanzado y prepara la desestabilización sin que tu supuesto aliado vea de donde viene la puñalada para destruirlo.  

Este es el escenario pintoresco de un país fragmentado, con altos niveles de corrupción y un proceso de desestabilización en marcha. Así, día a día se carcome la esperanza de un pueblo que quiere apoyar la transformación nacional y romper la influencia del socialismo, sin claudicar en sus principios e ideales de justicia, transparencia y democracia.

jueves, 6 de mayo de 2021

 

Primero Colombia, luego Ecuador:

La deconstrucción y desestabilización están en marcha

 

Crnl Mario R. Pazmiño Silva

 


La brisa bolivariana que anunciaron y financian Diosdado Cabello y Nicolas Maduro, el castrochavismo y el foro de Sao Paulo está dando resultados. América, el continente de la esperanza y de las desigualdades, en menos de dos años, ha visto cómo han sido golpeados fuertemente los sistemas democráticos más sólidos ante hordas de desestabilizadores, que usan la revolución molecular disipada, la deconstrucción y el black bloc como herramientas de sometimiento social y ruptura democrática.

La desestabilización obedece a consignas internacionales. Para que arranque se necesita de cualquier hecho -no importa si es grande o pequeño- que exacerbe los ánimos y lleve a la gente a las calles. Ahí, empujan hacia el anarquismo, la sedición y el terrorismo urbano. Ya para este momento, los motivos iniciales de la protesta perdieron fuerza y fueron reemplazados por la deconstrucción, la generación de caos y la ruptura de la cotidianeidad de la sociedad. El miedo ya es herramienta de control y el Gobierno es presentado y percibido como incompetente para solucionar la crisis.  

Los países de América Latina han visto como estos procesos de desestabilización con financiamiento internacional ponen en riesgo las democracias y el estado de derecho como lo sucedido en las protestas de 2019. Ahora estas se han perfeccionado y le ha vuelto a tocar el turno a Colombia: el exguerrillero Gustavo Petro, los grupos de narco guerrilla, las organizaciones de extrema izquierda o ligadas al crimen organizado transnacional apoyan logísticamente el anarquismo en varias ciudades del vecino país. Los incitadores han logrado que los manifestantes se enfrenten con la fuerza pública y, en medio de procesos confusos, se ocasionen muertos (que se convierten en mártires), que crispan más el escenario.

Si la sociedad cataloga al Ejército y a la Policía como fuerzas represoras que deben ser eliminada o reducir su competencia en el marco de la seguridad nacional, los incitadores han logrado su objetivo. Y en el caso de Colombia un triunfo para el socialismo del siglo XXI que tenía en la mira a este país, por su cercanía con Estados Unidos.

La brisa bolivariana que está destruyendo Colombia posará sus garras en poco tiempo sobre Ecuador. El nuevo gobierno es el objetivo de las estructuras de desestabilización regional. Ellas no perdonan que un pequeño país haya logrado romper las cadenas del socialismo y quiera independizarse de esta nefasta corriente ideológica.

El Gobierno del presidente Guillermo Lasso tiene los días contados, el castrochavismo, el Grupo de Puebla y los miembros del Foro de Sao Paulo han iniciado su accionar con el apoyo de desestabilizadores nacionales. La deconstrucción y desestabilización que vive Colombia es un ejemplo de lo que se presentará en nuestro país en poco tiempo.