lunes, 30 de abril de 2018


Ecuador bajo el asedio sostenido de “Guacho”
Crnl. Mario R. Pazmiño Silva

La guerra asimétrica que viene afectando al país desde enero del presente año ha demostrado que hemos iniciado una escalada ascendente de violencia e inseguridad donde la iniciativa la tienen las organizaciones de narcoterrorismo que operan en el departamento de Nariño y que mantienen una creciente influencia delictiva en la provincia de Esmeraldas.
Las mal llamadas disidencias que han proliferado luego del proceso de paz, no son otra cosa que el componente armado y encubierto de las FARC-EP, estás se mantienen operando y en condiciones de apoyar al estamento político fortalecido por el presidente Santos que hoy en día trata de alcanzar un mayor espacio en la Asamblea de Colombia.
Duramente estas décadas de guerra que ha vivido el pueblo colombiano, se han empleado un sinnúmero de técnicas y tácticas atípicas para lograr la destrucción del país o causar el mayor desgaste posible sin importar los impactos en la población, la infraestructura estratégica nacional y la estabilidad del país.
Las FARC comienzan a emplear el asedio sostenido como una estrategia de guerra asimétrica para debilitar al gobierno generando un creciente desgaste y falta de credibilidad de la Fuerza Pública. Fue una de las estratégicas del grupo narcoterrorista para tomar pueblos, comisarias, repartos militares etc., en Colombia.
El asedio sostenido es la utilización de amenazas continuas de colocación de artefactos explosivos en diferentes sectores, casi siempre donde existe una masiva concurrencia de personas, su objetivo es dar un mensaje al gobierno de su vulnerabilidad y que está guerra asimétrica se está saliendo de control. Generalmente las personas comienzan a pensar que las amenazas son irreales hasta que se materializa un ataque terrorista. El mejor ejemplo es la fábula popular del pastor que anuncia la presencia del lobo, hasta que esta realidad se materializa. En la mayoría de estos incidentes las autoridades encuentran artefactos explosivos activados y sin explotar pero que causan incertidumbre y temor. 
Alias Guacho un “disidente” de las FARC emplea el mismo método (asedio sostenido) para generar una inacción del gobierno del presidente Moreno y tener ocupada a la Fuerza Pública quien tendrá que redoblar sus acciones para tratar de atender las crecientes  denuncias sobre artefactos explosivos en todo el país . Hasta la presente fecha se han dado 14 alarmas de colocación de explosivos en: entidades públicas, centros educativos, hospitales, infraestructura estratégica.
El país está experimentando nuevos escenarios asimétricos y debemos prepararnos para enfrentarlos, sin politiquería ni ideología, sino con una visión de Patria.        

1 comentario:

  1. Muy cierto coronel pazmiño usted lo anticipo pero este gobierno de oidos sordos en este pais dejo de existir inteligencia militar y gracias a la loca del atico estamos como estamos

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